Varias decenas de miles de personas se manifestaron hoy, sábado, en Turín (noroeste de Italia) contra la construcción de la vía ferroviaria de Alta Velocidad (TAV) entre esa ciudad y Lyon (Francia), a la que se oponen por sus efectos medioambientales y para la salud. Unas 50.000 personas, según los organizadores, y 30.000, según las fuerzas del orden, participaron en la marcha, que se desarrolló de forma pacífica por las principales calles de Turín bajo la atenta mirada de unos dos mil policías.
La protesta estuvo encabezada por media docena de alcaldes de distintas localidades del noroeste de Italia que rechazan el proyecto del TAV, además de por otros representantes políticos y del mundo de la cultura, entre ellos el premio Nobel de Literatura Darío Fo.
POD NOS TRILHOS
- Investimentos, projetos e desafios da CCR na mobilidade urbana
- O projeto de renovação de 560 km de vias da MRS
- Da expansão da Malha Norte às obras na Malha Paulista: os projetos da Rumo no setor ferroviário
- TIC Trens: o sonho começa a virar realidade
- SP nos Trilhos: os projetos ferroviários na carteira do estado
La manifestación de hoy forma parte de las numerosas acciones contra el proyecto del TAV Turín-Lyon que desde hace meses se realizan en la región del Piamonte, y que en las últimas semanas incluyeron algunos enfrentamientos con la Policía.
El pasado 8 de diciembre, una veintena de personas resultaron heridas en una protesta realizada entre las localidades de Susa y Venaus (noroeste), cuando algunos manifestantes arrojaron piedras y botellas a un grupo de agentes, que respondieron con gases lacrimógenos.
Unos días antes, la Policía cargó de madrugada contra un grupo opuesto a la construcción que bloqueaba desde hacía semanas, pero pacíficamente, las obras en el Valle de Susa, con el resultado de una decena de heridos. Ello llevó a su punto álgido la tensión y llevó al Gobierno a negociar con las administraciones locales de la zona el retraso de las obras y la creación de un observatorio para analizar las consecuencias ambientales, sanitarias y económicas del proyecto.
Los habitantes del Piamonte, especialmente los del Valle de Susa, se oponen a la construcción del TAV porque las montañas por las que está previsto pase el ferrocarril contienen toneladas de materiales como uranio y amianto, que con las obras saldrían a la superficie y podrían resultar nocivos.
Seja o primeiro a comentar